Por Núria Ruiz.
“Mejor esperamos a que nos lo pidan.”
“¿Y si luego no es necesario?”
“Siempre hemos trabajado así y nos ha ido bien.”
El cambio da vértigo. Lo cómodo es seguir como siempre y confiar en que, cuando llegue el momento, habrá tiempo de sobra para reaccionar. Pero la historia de la industria demuestra que esa estrategia suele salir cara.
No sería la primera vez. Ya pasó cuando la tecnología evolucionó y muchos dudaron en dar el salto a nuevas versiones de software. Algunos esperaron demasiado y se encontraron con clientes que ya no aceptaban sus formatos, con archivos imposibles de reutilizar y con un mercado que no tenía tiempo para esperarlos.
Otras empresas, en cambio, se adelantaron, adoptaron la nueva tecnología y terminaron especializándose en ella, ganando terreno en industrias como la automoción o la aeronáutica. Lo que algunos vieron como un riesgo, otros lo aprovecharon como una oportunidad para posicionarse.
Mientras algunos siguen esperando una señal, otros ya han tomado la delantera. No porque alguien se lo haya impuesto, sino porque han entendido que lo que hoy parece opcional, mañana será un requisito. Que el verdadero riesgo no es cambiar demasiado pronto, sino demasiado tarde.
Y sí, por si alguien aún no ha conectado las piezas, hablamos del paso de CATIA V5 a 3DEXPERIENCE.
Sobre la autora:
Nuria Ruiz de Velasco es Consultora de Negocio en CADTECH, le apasiona retar a las empresas del sector industrial a salir de su zona de confort, anticiparse y aprovechar cada transformación como una ventaja competitiva. Acompañar a las empresas en este camino no es solo su trabajo, es lo que la mueve.